AceptaciĂłn
Tolerencia
¿Qué hacemos con los matices entre la tolerancia y la aceptación de los demås?
El amor no juzga. El amor no es para criticar. El amor no siempre se enoje contra uno o la tolerancia de otras llamadas o de la persona y disparar a los ojos cuando se trata de usted. ÂżCree que son sordos y ciegos? Creo que tenemos que trabajar en nosotros mismos para detener y cambiar esta forma de vida.
TodavĂa hay caracterĂsticas que me gustarĂa trabajar en profundidad. Todo se reduce a la palabra "amor" porque no tengo otra! Es verdad que usted entiende lo que significa amar.
El amor no juzga. El amor no es para criticar. El amor no siempre se enoje contra uno o la tolerancia de otras llamadas o de la persona y disparar a los ojos cuando se trata de usted. ÂżCree que son sordos y ciegos? Creo que tenemos que trabajar en nosotros mismos para detener y cambiar esta forma de vida.
Su ira interna, sabes que te quitas un dĂa de vida? Por lo tanto, debe hacer lo que significa la ira que se suceden porque usted tiene mal genio, dice usted. ÂżCrees que le da una personalidad superior, y yo digo que no. No hay nada mĂĄs hermoso que la humildad y tener un corazĂłn tierno y sensible. El resto es añadidura. Estas rabietas, estas formas de querer demostrar que no es infantil y te destruye. No destruya su imagen es la imagen de Dios que se destruye en ese momento. Estar al tanto de todo esto la espalda plana.
La tolerancia es una virtud. La virtud es una palabra que no es muy popular para nosotros: es la aceptaciĂłn. Tolerar, siempre de labios: se tolera pero no acepta. Y yo te digo para entrar en esta humildad y hablĂł sobre el amor, quitar sus pensamientos de todas las formas de la tolerancia que ha creado y practicado durante años. Creo que son lo suficientemente grandes, ya que revierte los niños pequeños... Cuando usted se convierte un poco, ya sabes, Cristo dijo: " NingĂșn hombre entrarĂĄ en el paraĂso de mi Padre, si es una vez mĂĄs como un niño pequeño." Esto no significa volver a la infancia con una botella! Esto no es lo que Cristo quiso decir. QuerĂa decir con un corazĂłn puro, como un niño pequeño que se acerca a su padre o su madre pidiendo cuando tiene hambre, sed o que necesita un abrazo.
Este es el espĂritu que debemos recuperar en usted porque usted es el niño, esta niña, ese niño, pero que se han convertido en un adulto hecho y derecho con una actitud responsable. Pienso en todos aquellos jĂłvenes que estĂĄn allĂ de nuevo esta mañana. Yo sĂ© que van a hacer un trabajo muy, muy bien dĂłnde estĂĄn y lo que van a realizar en la vida y sus vidas. Si hablamos de todo esto es porque sĂ© que usted ama la justicia y que no le gusta fingir, se rechaza la hipocresĂa, porque me han escrito y sabe que. Puede dar ejemplos, ni siquiera a sus padres, pero con cuidado...
Es muy importante para nosotros saber que usted estĂĄ tomando otra vez, que realmente entregado. Por lo que realmente nos puede mostrar cuĂĄles son las cualidades que tiene y que se llevarĂĄ a cabo para ofrecer una nueva humanidad, una mirada y una forma diferente de vida y el comportamiento digno y mucho mĂĄs rica que algunos de nosotros.
En cualquier caso, todos nosotros los adultos, hemos pasado por muchas dificultades para acceder a esta uniĂłn con los demĂĄs. Pero debe ser reforzado por la solidaridad, por este amor que he mencionado antes, que es el vĂnculo entre el hombre y Dios. Es por eso que es la Trinidad.
Ăl querĂa que nosotros demostrar que estĂĄbamos en el corazĂłn dela Trinidad: Padre, Hijo y EspĂritu Santo. El centro es el hombre. Si hiciĂ©ramos eso, entendemos que estamos en el corazĂłn de Dios. No estamos en el lado o por debajo o por encima, sino el corazĂłn. Y si lo somos, Dios sabe lo que somos. Ăl le dio a todos los valores necesarios para acceder a la dimensiĂłn que propone venir a esta tierra. Ăl le dio todo lo que sĂ© lo que eres.
Tomamos las carreteras secundarias. Creyendo acortar el camino, hemos ampliado porque los caminos secundarios, se cree que son los mås cortos, pero recuerda que hay montañas, valles, arroyos, las dificultades, las rocas para cruzar, y esto lleva su tiempo. El camino real estå lleno de luz, vemos que al paso. Esa es la diferencia.
Dios no nos pide de manera perentoria, agresivo o dominante. No, Dios no actĂșa asĂ. Que desea hacer coincidir lo que eres. Que le gustarĂa que se hiciera en toda la belleza que es la suya.